
- ¿Que haces brother? ¿Por qué tanta prisa en limpiar la calle? Ni que esto fuera el portal de la gorda esa del segundo.-
- Calla, ni me la recuerdes... que mal lo pasaba cada vez que tenía que limpiar. Rezaba para que no estuviera en casa y nunca fallaba...-
- Hahaha... que mala suerte la tuya esa siempre estaba dispuesta y tu suspirando por la jovencita del primero. ¿Nunca pensaste en dejarlo?-
- Si, pero mi mama nunca me lo permitió, decía que era el trabajo que había hecho ella desde pequeñita y antes su madre y yo hijo único, lo había heredado a la fuerza. Yo le decía: - “Hay mamita, que esa señora me destroza, que pesa mucho y un día de estos me aplasta”- A lo que contestaba: “Mi hijito, no seas tonto, que tu eres mas bien feo y dudo mucho que encuentres algo mejor que doña Ofelia. Tú lo que tienes que hacer es aprovecharte y casarte con ella, formar una familia y darme nietos bien hermosos”. No he conseguido ser libre hasta que mi santa madre murió y la muy jodida duró hasta los 98 años. Así que aquí estoy yo con 65 años y disfrutando de mi primer año de libertad.-
- Deja ya eso hombre y toma un poco de agua.- Josué negó con la cabeza. Osneli abrió y la botella y comenzó a beber lentamente. El sudor le resbalaba por la frente, 38 grados a la sombra, su nuez crujía a cada trago, sus ojos se tornaban blancos por algunos segundos reflejando el placer de aquel pequeño rito. Josué lo miró preocupado.
- Osneli, no seas tan bruto bebiendo, que te vas a quedar en el sitio.- Pero Osneli no le hizo caso y siguió engullendo el agua como si le fuera la vida en ello. Cada trago resonaba en su garganta como si fuera lo último que esta hiciera. Y al fin termino.- Menos mal, ya creía que te quedabas en el sitio. Bueno a seguir limpiado.- y le dio la espalda.
- Viejo gruñón.- Cuchicheo Osneli mientras tiraba la botella al cubo de basura. Lentamente inclinó sus rodilla y se sentó en la acera, miro en dirección contraria en la que estaba Josué, que buenas mozas hay por esta zona, pensó.
Pluff. Algo golpeo la cabeza de Josué.- Hey brother, que haces tirándome la botella a la cabeza. Parece mentira, !Que somos nosotros los basureros¡ Tenemos quedar ejemplo y tu haciendo estas tonterías.
- Josué, tu deliras, ¿por qué iba a querer yo tirarte una botella vacía? en todo caso te hubiera tirado la escoba que hace mas daño.
- Entonces esto ¿qué es?.- y le mostró la botella que acababa de impactar en su cráneo.
- Yo que sé, ha podido ser cualquier crío.- dijo Osneli señalando hacia las balcones del edificio.- ¿Por que he tenido que ser yo?
- Porqué tu has tirado la botella y acto seguido me ha dado en la cabeza. Además es la misma marca que estabas bebiendo.-
-Coincidencia. -
- Claro y como explicas lo del tapón.-
- ¿Qué tapón? -
- El que tienes en la mano.- Osneli abrió el puño de su mando izquierda y lo vio.
- Te prometo por el santo bigote de tu madre y de la vecina del segundo que yo no he sido.- él juraría haber tirado la botella al cubo de basura, pero ya dudaba.
- Deja a mi madre y a doña Ofelia tranquila y no me quieras liar, has sido tu y punto. - la botella de agua voló e impacto en la cabeza de Osneli.
- ¿Estas loco viejo chocho? yo no he sido y te lo voy a demostrar ya veras como la botella esta en el fondo del cubo. Osneli se subió los pantalones y metió la mano en el cubo.- No llego, seguro que esta al fondo, ven y ayúdame.- Lo cogió por los pies, Osneli sumergió la parte superior de su cuerpo en el cubo. Josué noto como algo tiraba de su compañero.
- Deja ya de hacer el tonto, no tiene gracia, ¿no eres capaz de reconocer que me las has tirado tu?.- Algo tiró fuertemente de Osneli. Desapareció, Josué miro atónito los pantalones de su amigo que hora portaba en su mano.- Osneli, estas ahí, contesta por favor, me estas asustando.- Josué se asomo al cubo, no se vía nada, ni rastro de Osneli ni de la botella, solo oscuridad. Miro de nuevo los pantalones de su amigo, no comprendida nada, hasta hace un segundo los tenía puestos. Asustado los tiro al cubo de basura. La calle estaba vacía, no había nadie a quien pedir ayuda. Se armo de valor y volvió a mirar dentro del cubo. Seguía sin ver nada. Hizo un esfuerzo y se sumergió dentro del cubo.
Pasaron unos minutos sin que sucediera nada. Unos niños aparecieron de la nada y comenzaron a juguetear alrededor del cubo. De pronto algo nubló la vista a uno de ellos. Se trataba de los pantalones de Osneli, sus compañeros lo miraron extrañados. Del cielo llovía ropa, una camisa rosa, otra marrón, unos pantalones grises, y dos pares de zapatos oscuros y llenos de polvo. Los niños pelearon por la ropa, hasta que cada uno se hizo con su parte del botín. Desaparecieron, dejando al cubo de basura solo.